El cuidador del parque principal de Tumaco

Salí a dar vueltas por el centro de Tumaco y en el parque principal me quedé un par de horas mientras abrían la iglesia, una muchacha esperaba a sus compañeros para un ensayo de danzas y pensó que yo era el profesor, una pandilla de niños en bicicleta se disputaba el uso del parque con la pandilla del fútbol... en el medio de todo estaba éste personaje de quien no recuerdo su nombre, es el cuidador del parque y molestaba mucho a los que jugaban fútbol porque "de pronto van y rompen una lámpara".
Es el encargado de vigilar que las iguanas que viven en los árboles sigan viviendo y de preferencia en los árboles.
Me contó que tuvo que retirarse de la universidad porque su papá no pudo seguir pagando, pero que piensa volver alguna vez y está ahorrando para eso.
Fué hasta hasta Medellín echando dedo una vez y dice que lo volvería a hacer.

Niños Jugando en el Parque de Tumaco (Nariño)


Esculturas en Sibundoy (Putumayo)


Dicen que alguna vez se cayó un árbol en el parque principal de Sibundoy, el alcalde ordenó tumbar los que quedaban por prevención, pero a alguien se le ocurrió algo mejor: organizar un concurso de talla utilizando los troncos de dichos árboles.

Los resultados son asombrosos, es un lugar único y supongo que cada escultura tiene significados culturales, pero no encontré a nadie que me pudiera contar en detalle como es la cosa.
En todo caso las imágenes hablan.

Una Iglesia y un Gimnasio

Pues si, en pleno centro de Mocoa, en el marco del parque principal hay una iglesia (como en casi todos los municipios de Colombia), al lado hay otra edificación que podría bien pasar por religiosa pero no, se trata de un gimnasio. En su interior no se escuchan cantos y rezos ni hay feligreses orando, sino que hay musica de aeróbicos y personas haciendo spinning. Es bastante curioso para un paseante como yo pero imagino que para los mocoanos es de lo más común.

Día 13: De vuelta en Garzón (Huila)

Al Caquetá me fuí en bus, en parte por retomar el cronograma ya que estaba atrasado, y en parte por seguridad, pues me recomendaron varias personas que no fuera por allá en bicicleta (después me arrepentí por hacerles caso, pero en el momento me pareció sensato).
Había dejado a Cleopatra en Garzón, en casa de Paola Torres, ella no estaba pero su mamá me atendió muy bien.
Pensaba seguir ese mismo día ya que viajé desde Florencia (Caquetá) temprano en la mañana pero doña Nelly me convenció de que me quedara y conociera un poco más el municipio, yo acepté y me tomé el resto del día para arreglar algunas cosas del equipaje y para salir a caminar.



Catedral de Garzón, ubicada en el parque principal.
Atardecer, desde la puerta de la catedral.
Iglesia de Nazareth, queda frente a un bonito parque del cual no publico fotos, pues ya era tarde y no llevaba conmigo el trípode...

Con ustedes: El Pirarucú

Ahora si queridos lectores, les voy a contar la historia de este pez de agua dulce.
Sabía yo de su existencia, pero no esperaba conocerlo durante este viaje y menos es esas condiciones tan particulares.

Me fuí a acompañar a mi primo que es veterinario a unas vueltas por su finca, que queda en el municipio de Morelia a unos 20 km de Florencia (Capital del Caquetá) y resulta que en el parque principal, de este pequeño y solitario lugar hay un estanque... (frente a la estación de policía que está protegida como un búnker por si hay una toma) y en el estanque hay varios pececitos de éstos tan queridos y varias tortugas, que se peleaban el puesto en la piedra que sobresalía de la superficie para tomar algo de sol.

Si se golpea el borde del estanque viene un pirarucú a ver de quien se trata y se queda ahí un buen rato, uno siente que lo está mirando a los ojos.
Y bueno, es realmente grande... yo me lo imaginaba frito o sudado, pero creo que no es fácil prepararlo entero.

(El Pirarucú es el pez de agua dulce más grande que hay y vive solo cerca del amazonas. Además de agallas tiene una especie de pulmones por lo que también puede respirar en la atmósfera).