De Popayán a Cali

Fueron 160 Km. en un día, pasé de las montañas caucanas y del frio, al calorcito rico y los grandes cultivos de caña en el Valle del Cauca.
Crecí en este departamento, es la tierra de mi familia paterna y aunque había pasado muchas veces en los últimos años, no me había tomado el tiempo para visitar a mis parientes, pues bueno, se llegó la hora...

Tren cañero, vehículo utilizado para el transporte de caña por los ingenios azucareros de la región

(El Valle del Cauca es el mayor productor de azúcar de Colombia).


Cruzando un riachuelo en Puerto Tejada (Cauca), me desvié de la carretera panamericana y luego tuve dificultades para retomar, sin embargo fué una buena aventura.

Cruzando el Rio Cauca (segundo más importante de Colombia),
es la primera foto de una serie, estén pendientes.

Edwin y Alejo de paseo

Edwin es promotor y animador de lectura en Popayán y fué invitado a dar unos talleres en Inzá, Cauca, a su vez él me invitó a mi como fotógrafo, cargador, todero y no se que más, en todo caso para mi fué un paseo.
Estuvimos tres días moviéndonos por las montañas del Cauca, conociendo gente y lugares, en realidad la pasamos muy rico, hay que volver.

Chepe e Inés

Esta pareja tiene una casa frente a "La Casa del Pueblo" y son los únicos que pueden ofrecer hospedaje a los visitantes en la vereda Guanacas del Municipio de Inzá.
Tienen varios hijos, todos grandes y estudiados en las mejores universidades de Bogotá, uno de ellos es el actual alcalde de Inzá y otro se lanzó a la alcaldía (no se si habrá resultado ganador o no).
Han recibido en su casa a varias personas, "incluso un señor altotote que vino a tomar fotos de por aca, creo que el como que fué alcalde de Bogotá, de buen porte y cabello blanco..."
Me dieron sus datos para que si alguna vez volvía por allá me hospedara en su casa, y también para que los recomendara, ya saben queridos lectores, buena cama, buena comida.

La Pelea entre la Bibliotecaria y el Bibliotecario

Julieth Alexandra Villaquirán - 13 años - autora
La Pelea entre la Bibliotecaria y el Bibliotecario

Érase una vez un joven llamado Ómar que era de ojos azules claros, mono y simpático, al que le gustaba leer y contar historias a los niños. Vivía en la vereda de Guanacas.

Un día el joven Ómar pensó y dijo a los niños: Por qué no compramos libros entre todos y así podemos hacer como una medio Biblioteca? Todos se pusieron de acuerdo y fueron a Inzá para comprar libros.

Al otro día estaban arreglando libros cuando de pronto llegó una joven bella y hermosa llamada Ximena, Ómar al ver a esta muchacha se admiró y dijo: ¡Cara... carambas! me han traido un angelito del cielo, buenas tardes dijo la señorita Ximena, qué se le ofrece a la señorita? dijo Ómar, no se me ofrece nada, solo pasaba para ver que estaban haciendo, nada, nada hacemos, solo mi grupo y yo formamos una medio Biblioteca, pues esto no parece Biblioteca dijo Ximena, el joven Ómar ofendido siguió arreglando los libros.

Ximena se fué y dijo: pensaron que yo no iba a hacer una Biblioteca... y será hasta mejor.

Al otro día Ximena habló con un hombre llamado Javier a quien le dijo que si le podía hacer el favor de diseñar una Biblioteca, ¡claro claro! te la diseñaré, se la dibujó y ella dijo: es verdaderamente hermosa, será qe podemos construirla? ¡claro, solo consigue guadua, cemento, paja y cal.

Trajeron a los constructores y al estar hecha la Biblioteca Ximena dijo: Qué dirá Ómar al ver mi linda Biblioteca? Cuando Ómar llegó dijo: De quién es esta casa? mia dijo Ximena pero no es una casa, es una Biblioteca.

Ómar al ver esta Biblioteca se le ocurrió una idea, fué y habló con el que la había diseñado y le dijo: Será que puedo trabajar en la Biblioteca? claro dijo Javier, tendrán que turnarse cada mes. Esto empezó en el año 2004, tenían todos los libros y cada uno desempeñaba su trabajo, cuando Javier llegó todos trabajaban iguales pero permanecían discutiendo por que decían que la Biblioteca era de uno o del otro.Pero Javier no se aguantó esto y dijo: A los dos se les dará el trabajo, Quéee? dijeron Ximena y Ómar, pero si yo he trabajado más dijo Ximena, no, es mentira, yo he trabajado más dijo Ómar.

No hubo ninguna solución y tuvieron que trabajar juntos, pasó un año, dos y ya para tres años, Ximena propuso a Ómar hacer un grupo de niños y llamarlo "Club de Lectura", claro, dijo Ómar, así triunfará mejor.

La Bibliotecaria ya no peleaba con el Bibliotecario y se graduaron con el título BIBLIOTECARIOS LEER LIBERA. Después de las peleas un grupo de estudiantes propuso hacer un grupo de lectura y llamarlo "Club de lectura El Escobal, Chicos en busca de la Lectura".

Todos felices, la Biblioteca se llama "Casa del Pueblo Guanacas" y Ximena y Ómar fueron grandes amigos y la Biblioteca triunfó.
FIN
Este cuento fue elegido ganador en un concurso inter-grupos de lectura de varias veredas del municipio de Inzá, en el departamento del Cauca.
La Biblioteca Pública "La Casa del Pueblo" ganó el primer puesto en la Bienal Colombiana de Arquitectura 2005, Categoría proyecto arquitectónico.

La ciudad de Popayán

Algunas imágenes de la ciudad blanca.

Popayán, mi querida Popayán.

Viví en Popayán durante casi un semestre por allá en el año 2001.
Tengo muchísimos recuerdos de la ciudad, pero algo que me marcó para el resto de mi vida fue el hecho de que allá conocí a unas excelentes personas que espero sigan siendo amigas y amigos mios durante mucho tiempo.
Con algunos de ellos no he vuelto a hablar ni nos hemos visto hace rato, pero a todos los llevo en el corazón y hasta los extraño.
Me quedé en Popayán dos semanas y fuí acogido en la casa de Viviana, debo decir que me trataron de maravilla y que me sentí como un miembro más de la familia. En realidad ellos fueron mi familia durante esos días...
Actualmente Viviana está viviendo y trabajando en París, desde aca, desde Colombia le deseo lo mejor.
Los que muestro a continuación son mis amigos, mi familia patoja.

Tomás y sus tortas, me pidió que le diera un especial regalo auna chica
en Sincelejo (ya verán más adelante de que se trató).
Vivi y su mojarra eléctrica que me dejó oliendo
a pescado la casa y... pues yo.

La imagen de cumpleaños para uno de sus levantes en la distancia.

Claudia: la cara de asombro que puso cuando le caimos de sorpresa en su
oficina en la cámara de comercio, aqui estamos almorzando en un restaurante
vegetariano, según recuerdo.

Laura Sofía: La nena más linda de la región, mucho más que sus papás y de un genio terrible. Queridísima hija de opcionistas admirables que no muestro aca porque con ella hay de sobra para representar a la familia. Saludos Ástrid y Leo, los envidio.
La segunda foto es cortesía de los padres, ella a mi no me sacó la lengua.

Bueno, está bien... Don Leo sentó su protesta y exigió fotografías de los papás de Laura Sofía, yo encantado hablando de mis amigos. Lo único que lamento es que no son muy buenas las que aqui publico, aunque se trata de los mejores retratos que les hice en aquella visita.
(Agregado el 31 de Julio de 2007)

Los bullosos y burleteros, tuve que decir que era alérgico a las habichuelas porque no
me las iba a comer y si decía que no me gustaban me la habrían montado, lo siento.
Fueron mis papás adoptivos durante un tiempo.
Ellos son: Lorena, Doña Nuvia, Armando y Don Lisandro (hermando de Don Manuel).

El endiablado Spartacus (en la casa le dicen Daniel), quiso que yo le hiciera los bigotes como los del personaje de la tele (véanse Lazy Town), pero yo le brindé unos más... bueno más algo.
También estuvo un rato haciendo monerías en mi colchoneta lo cual fue muy
pero muy divertido.

Natalia y Edwin: una pareja muy especial.

Natica y Vivi, en uno de los desparches más ridículos,
esperad querido público que dentro de poco tendreis el video.

Giselle: una buena aunque distante compañera que se enfrentó a otras personas
por defender una posición amiga, por eso le debo dar las gracias.
En la foto acompañada por los ya reconocidos Viviana y Alejo.

Lorenita y sus maticas, estaba llena de trabajo por esos días,
y Giselle, la chica misteriosa.
La foto. A mi me gusta mucho. La foto.

Natalia, Alejo y Vivi.

Viviana y Lorenita parecen muy bravas, pero eso no fué así,
estaban más bien cansadas.

Entre Pasto y Popayán


Durante tres días Cleopatra y yo viajamos por primera vez con rumbo norte, salimos de Pasto haciendo los primeros kilómetros sobre la Autopista Panamericana, que nos llevará al Mar Caribe.
Este trayecto tiene fama de inseguro, hace años era muy peligroso transitar por aca porque atracaban mucho, sin embargo, el actual presidente logró que las cosas cambiaran y actualmente hay mucha vigilancia.
Es una carretera desolada, con paisajes montañosos y agrestes, esperaba hacer el recorrido entre las capitales en dos días, pero fué más duro de lo que estimaba. Pasé la primera noche en un hotel de una estación de servicio y la segunda en casa de un pariente de mi amiga Viviana, en El Bordo.
Fué la primera vez en mi vida en que pasé por un túnel en bicicleta, con luces prendidas y todo, y debo decir que es algo muy pero muy emocionante.


Día 20: Entre el Huila y el Putumayo

Luego de la visita a San Agustín cogí camino hacia la ciudad de Mocoa, según los mapas que llevo no hay carretera, según algunas personas hay una muy buena... resultó ser lo segundo, una vía excelente con paisajes maravillosos y bastante solitaria, en todo el trayecto desde Pitalito (130 Km.) me habré topado con un máximo de 100 carros.
Estaba algo preocupado, pues la zona no tiene buena fama en cuestiones de seguridad, incluso varias personas me habían recomendado que viajara en bus (por eso al salir de San Agustín me dirigí hacia el batallón que queda cerca de Pitalito y pedí algunas referencias sobre el estado de la vía, me dijeron que no habían recibido informes de nada), luego de pensarlo un poco decidí arrancar en bici.
Los primeros kilómetros muy sabrosos, estaba advertido de una subida algo larga, pero resultó que no lo era tanto, al llegar al alto que marca la frontera entre el Huila y el Cauca me encontré con un grupo de soldados, de un batallón de caballería mecanizada de Bogotá, estaban con sus tanques pendientes de cualquier cosa y listos para salir a toda. Me paré a almorzar y a hablar con ellos, me bombardearon con preguntas y comentarios sobre mi viaje y luego de que yo hubiera terminado de comer mi atún de lata y mi lecherita también de lata con agua y pan, me ofrecieron un plato grandísimo con una deliciosa bandeja paisa que me apuré a devorar.

Nos despedimos y seguí mi camino con el ánimo elevado, que me alcanzó para atravesar la bota caucana (que tiene una fama terrible, contrastante con la belleza de sus paisajes) y seguir adelante hasta llegar al final de la tarde a la frontera con el Putumayo y 20 Km. después a la Cuidad de Mocoa, Capital del departamento.


Fueron 160 kilómetros recorridos en medio de una belleza exhuberante, muchas cascadas, muchas escuelas rurales, algunos derrumbes y personas muy pero muy amables (la señora de la tienda que pensó que viajaba en moto tras echar un vistazo rápido a Cleopatra, la muchacha del teléfono de llamada por cobrar que marcó por mi...)
Llegué a Mocoa a eso de las seis de la tarde y luego de dar unas cuantas vueltas por la ciudad y por el parque me encontré con don Hernando Rodríguez, padre de mi amiga Claudita quien vive en Bogotá y no pudo estar en Mocoa a mi llegada.

La vía resultó muy segura, pese al poco tránsito, creo que me hubierra arrepentido enórmemente si hubiera tomado la decisión de recorrerla en bus y no en bici.

PD: gracias a mi mamá, quien se tuvo que poner en carreras para ponerme en contacto con los Rodríguez, pues yo había dejado para última hora la llamada y me encontré con que en esa ruta no hay red de telefonía celular.